Toda instalación vigilada es observada antes de ser vulnerada. Quien observa no busca al guardia: busca el patrón.
El problema del horario fijo
Una ronda que sale siempre a las 23:00, 01:00 y 03:00 comunica exactamente cuándo nadie está mirando un sector determinado. Dos noches de observación bastan para levantar el patrón completo.
Qué hacer en cambio
- Definir ventanas horarias en lugar de horas exactas.
- Variar el orden de los puntos de control entre rondas.
- Registrar la hora real de cada punto, no la hora planificada.
- Revisar el registro semanalmente en busca de regularidades no intencionadas.
El registro como herramienta, no como trámite
El valor del registro horario no está en demostrar que la ronda se hizo, sino en detectar los tramos de la noche que quedaron descubiertos sin que nadie lo notara.